San Pedro de Atacama es uno de esos destinos que te atrapa desde la primera visita. El desierto más árido del mundo, los cielos más estrellados del planeta y una geografía que parece sacada de otra galaxia son razones más que suficientes para volver.
Y si ya lo visitaste antes, seguramente hiciste el Valle de la Luna, Laguna Cejar y quizás te aventuraste hasta el Salar de Atacama. ¿Pero qué puedes hacer en una nueva visita cuando ya marcaste esos clásicos en tu lista?
Aquí es donde San Pedro te vuelve a sorprender. Porque este destino tiene un sinfín de panoramas, y los viajeros que vuelven se dan cuenta de que apenas conocieron un poquito en su primer viaje. Y lo digo con conocimiento de causa: mi primer viaje a San Pedro fue en 2013, volví teletrabajando en 2021… y creo que ya necesito una tercera visita pronto jeje.
En este artículo te cuento cuáles son los mejores panoramas para una segunda visita (o el número de veces que quieras): tours que van más allá de lo popular, paisajes que pocos conocen y experiencias que van a quedar en tu memoria para toda la vida.
Spoiler: hay uno que se hace de madrugada, otro donde flotas en lagunas escondidas en medio del desierto y uno más donde literalmente vuelas sobre el salar.
1. Tour astronómico con astrofotografía: disfrutando el cielo más espectacular del mundo
Si en tu primera visita a San Pedro no hiciste un tour astronómico, eso es lo primero que tienes que anotar en tu lista de pendientes. Y si ya lo hiciste, el tour astronómico con astrofotografía lleva la experiencia a otro nivel.
El desierto de Atacama tiene la atmósfera más seca y con menos contaminación lumínica del planeta, lo que lo convierte en el mejor lugar del mundo para observar el cielo nocturno. No estoy exagerando: aquí se ubican algunos de los observatorios astronómicos más importantes de la humanidad, incluyendo el ALMA. Y en este tour vas a entender exactamente por qué los científicos eligieron este rincón del mundo para mirar hacia las estrellas.
La magia de este tour en particular es que no solo observas el cielo: también participas activamente en sesiones de astrofotografía guiada (y te llevas unas fotos hermosas de recuerdo). Con la ayuda de telescopios de alta resolución y guías especializados, vas a poder capturar imágenes de la Vía Láctea, nebulosas y cúmulos estelares que de otra forma serían imposibles de fotografiar sin equipo profesional. Es el tipo de experiencia que nos muestra lo pequeños que somos en este mundo.
El tour se realiza de noche, con transporte incluido desde tu alojamiento, y los guías están certificados. Ideal si ya viste San Pedro de día y quieres descubrirlo bajo un manto de millones de estrellas.

2. Valle del Arcoíris y Petroglifos de Yerbas Buenas: el desierto lleno de colores
La mayoría de los turistas conoce el Valle de la Luna, pero muy pocos saben que a unos 90 kilómetros al sur de San Pedro existe un valle igual de impresionante —o incluso más— llamado Valle del Arcoíris. Y sí, su nombre es literal. Yo quedé sin palabras cuando lo vi con mis propios ojos.
El tour al Valle del Arcoíris y petroglifos de Yerbas Buenas te lleva a explorar montañas teñidas de verde, rojo, amarillo, blanco y gris, todo gracias a la combinación de minerales volcánicos que se fueron acumulando durante millones de años. El resultado es un paisaje absolutamente irreal, de esos que te hacen dudar si realmente estás en la Tierra.

Pero el tour no termina ahí. Antes de llegar al valle, el recorrido incluye una visita guiada al sitio arqueológico de Yerbas Buenas, donde podrás ver petroglifos ancestrales grabados en piedra por las comunidades atacameñas o lickanantay que habitaron esta zona antes de la llegada de los españoles. Son grabados de animales, figuras humanas y símbolos que representan la cosmovisión de un pueblo que conocía este desierto mucho mejor que nosotros. El tour incluye desayuno en el desierto y guía bilingüe, y se realiza en la mañana para aprovechar la mejor luz para las fotos.
Es el tour perfecto para quienes quieren combinar naturaleza y cultura en un solo recorrido.
3. Lagunas Escondidas de Baltinache: el secreto mejor guardado del Atacama
Este panorama es el que la mayoría de los turistas no hace en su primera visita, y es un error enorme. Las Lagunas Escondidas de Baltinache son exactamente lo que su nombre promete: un conjunto de siete lagunas de agua salada que se esconden entre el desierto.
El tour a las Lagunas Escondidas de Baltinache te lleva hasta este rincón para vivir una de las experiencias más particulares del Atacama: la flotación natural en sus aguas. Al igual que en el Mar Muerto y la Laguna Cejar, la altísima concentración de sal de estas lagunas hace que tu cuerpo flote sin esfuerzo. El agua tiene un color turquesa increíble, el silencio es absoluto y la sensación de flotar en medio del desierto —rodeada de formaciones salinas blancas y volcanes de fondo— es algo que cuesta describir con palabras.
Ojo: no todas las lagunas son aptas para el baño así que sigue la recomendación de tu guía. Evita usar un bloqueador común y usa alguno que no dañe el ecosistema. Y un último dato, no metas tu cabeza en la laguna, como tiene muchísima sal puede ser dañino para tus ojos. ¡Seamos viajeros responsables!
Lo que hace especial a esta excursión es precisamente que estas lagunas no son tan conocidas como Laguna Cejar, así que vas a encontrar mucha menos gente. Este tour es ideal para quienes ya hicieron las lagunas más populares y quieren algo más auténtico y menos masificado.

4. Geysers del Tatio con parada en Machuca: el clásico que vale la pena repetir
Si ya fuiste a los Geysers del Tatio en tu primera visita, probablemente te quedaste con ganas de más. A mí me pasó e incluso he ido las dos veces que visité San Pedro (y en ambas lo disfruté a concho). El tour a los Geysers del Tatio y el pueblo de Machuca es exactamente eso: la versión más completa del recorrido clásico.

Los Geysers del Tatio son el campo geotérmico más grande del hemisferio sur, ubicados a 4.200 metros sobre el nivel del mar. El espectáculo ocurre al amanecer, cuando las columnas de vapor caliente se elevan con fuerza en medio del frío de la madrugada altiplánica y el cielo se empieza a teñir de naranjas y rosas. Es uno de esos momentos que justifican levantarse a las 4 de la mañana sin ningún arrepentimiento. Y sí, lo digo siendo una persona poco fan de madrugar jajajá.
Tip: evita carnes rojas y alcohol la noche previa a subir a los Geysers. Como están a casi el doble de altitud que el pueblo, podrías apunarte (y no queremos vivir esa experiencia).
Lo que hace diferente a esta versión del tour es la parada en el pueblo de Machuca, un pequeño villorrio de adobe y paja brava donde viven comunidades andinas que mantienen sus tradiciones casi intactas. Aquí puedes probar anticuchos de llama (100% recomendado), ver a sus pobladores en su cotidianidad y entender un poco más sobre la cultura atacameña que rodea todo el desierto.

El tour también incluye una parada en el bofedal de Putana, un humedal a gran altura donde es posible observar vicuñas y aves altiplánicas en su hábitat natural.
Se sale muy temprano en la madrugada, hace mucho frío, y aún así te lo recomiendo al 100%. Te recomiendo llevar ropa en capas para ir “desabrigándote” a medida que sale el sol.

5. Ruta de los Salares y Monjes de la Pacana: alta montaña en estado puro
Si ya viste el Salar de Atacama y quieres explorar la cordillera de los Andes de verdad, el tour a la Ruta de los Salares y Monjes de la Pacana es una de las excursiones más impresionantes que existen en la zona.

El recorrido te lleva hasta más de 4.000 metros de altitud para descubrir paisajes que pocas personas conocen. Los Monjes de la Pacana son la estrella del tour: se trata de enormes formaciones de piedra volcánica que emergen del suelo como estatuas naturales, con formas que parecen figuras humanas de pie en medio de la nada. Juro que nunca había visto algo similar.

Además de los Monjes, el tour incluye el Salar de Quisquiro, con sus aguas termales y su comunidad de flamencos rosados, y el Mirador del Volcán Licancabur, desde donde la vista panorámica de la cordillera es alucinante. El tour incluye desayuno con vistas al volcán y almuerzo, ya que el recorrido es largo y demandante. Los guías son bilingües y la experiencia completa toma un día entero.

Es ideal para quienes quieren salir del circuito turístico más conocido y adentrarse en el Atacama más remoto y espectacular.
Tip: lleva ropa en capas y algo para tapar tus oídos del viento. Créanme que aunque haya sol, el viento es fresco y pega fuerte.
6. Vuelo en globo aerostático sobre el Salar de Atacama: porque el desierto hay que verlo desde arriba
Y si buscas la experiencia más impensada que puedes hacer en San Pedro, aquí está: el vuelo en globo aerostático al amanecer sobre el Salar de Atacama. Yo aún no lo he hecho y definitivamente está en mi lista para cuando vuelva.
Esta es la actividad premium del destino, y con razón. Imagínate elevarte suavemente sobre el desierto mientras el sol asoma detrás de los Andes, con el Salar de Atacama extendiéndose hasta el horizonte y los volcanes nevados coronando el paisaje. La experiencia de ver ese paisaje desde el aire, en completo silencio excepto por el sonido ocasional del quemador, es algo que no tiene comparación con ningún tour terrestre.
El vuelo se hace al amanecer para aprovechar la calma del viento y la luz más espectacular del día. Es sin duda la experiencia más exclusiva del Atacama y perfecta para celebrar un cumpleaños, aniversario o simplemente para darte un capricho de viajero que no vas a olvidar jamás. Yo ya quiero vivirlo en primera persona para contarles cómo fue esa experiencia.
Consejos para viajeros que vuelven a San Pedro de Atacama
Si ya conoces San Pedro, algunos tips que te pueden ayudar para esta segunda visita (o que siempre es bueno recordar):
- Reserva con anticipación: los tours más exclusivos (especialmente el globo aerostático) tienen cupos muy limitados. Reservar con días o semanas de anticipación es clave para no quedarte sin lugar.
- Ojo con la altura: varios de estos tours se realizan sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar por lo que puedes apunarte. Toma agua, evita el alcohol los días previos y si sientes malestar, consulta con tu médico antes de viajar. Te paso el dato de que en el pueblo venden coca en hoja que puedes hacerla como infusión y tomarla entre los tours. Yo hice eso para prevenir la puna y me sirvió mucho.
- Lleva ropa de abrigo: aunque San Pedro tiene días cálidos, los tours de madrugada (como los geysers o los astronómicos) implican frío intenso. Llevar una chaqueta de polar, algo para proteger tus oídos (como una bandana o cuello), unos buenos bototos y guantes son imprescindibles.
- Combina tours: todos estos recorridos están hechos para hacerse en un día distinto, así que en una estadía de 4 a 5 días puedes hacer varios o casi todos. Las dos veces que fui estuve aproximadamente una semana y me quedé corta con todo lo que hay para hacer allá.
San Pedro de Atacama es uno de esos destinos que nunca dejan de sorprender. La segunda visita siempre es mejor que la primera, porque ya sabes cómo moverte, conoces el ritmo del pueblo y puedes dedicarte a descubrir nuevos lugares de este desierto extraordinario. ¿Te animas a volver? 🌵
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AMO ESTOS DATOSSSSSSSS! Estaba buscando info asi y encontré tu pagina, viajo a San Pedro en unos meses asi que buscare estos panoramas… gracias por lo que compartes…
Muchas gracias por tus palabras Patricia. Cualquier duda que tengas sobre tu viaje escríbeme por acá o en Instagram y te ayudo. Que disfrutes tu viaje 🙂