Siempre que me hablaban sobre el buceo, mi cerebro automáticamente pensaba «Me encantaría hacerlo, pero eso es sólo para expertos». ¡Pero no podía estar más equivocada!
Aunque fue un desafío mental tremendo (tengo un trauma de pequeña con respecto al océano), cuando me dieron la oportunidad de hacer mi bautizo de buceo en Chile, y no en cualquier parte de Chile, sino que en Chañaral de Aceituno, no lo pensé dos veces. «Me anoto», respondí.
Si estás con esa curiosidad por descubrir qué se «esconde» bajo el océano, te dejo mi experiencia para que te animes a hacer tu bautizo submarino. ¿Cómo perder la oportunidad de practicar buceo en Chile si tenemos más de 6.400 kilómetros de costa en nuestro país?
¿Qué es un bautizo de buceo?
Lo primero es entender qué es lo que conocemos como bautizo submarino. Un bautizo de buceo es un proceso de iniciación para tener tu primera inmersión de buceo en el agua con equipo autónomo. Esto significa que utilizas un equipo que te permite respirar bajo el agua.
Ten en cuenta que en un bautizo de buceo no bajas a nadar solo, te acompaña un guía experto y te entregan todos los implementos necesarios: traje, tanque de oxígeno, máscara, aletas, entre otros.
Dicho esto, quiero agregar algo muy importante: TODOS podemos vivir esta primera experiencia de buceo, pues la iniciación está pensada para cualquier persona que quiera aprender a bucear. ¡Así que no necesitas tener experiencia previa, sino que muchas ganas de aprender con lo que te irán enseñando los guías antes de tu primera inmersión!
Al llegar al centro de buceo y previo a tu bautizo, los expertos te darán la inducción para explicarte sobre el traje y equipo que usarás, resolver tus dudas y, sobre todo, darte la seguridad necesaria para que sólo te preocupes de disfrutar al máximo esta nueva aventura bajo el agua.

Mi bautizo de buceo en Chile: primeras impresiones
Primero, quiero aclarar que mi bautizo de buceo fue en 2021, pero recién me di cuenta que nunca les había escrito sobre este momento. ¡Mejor tarde que nunca!
¿Quieres hacer tu bautizo submarino? Te recomiendo de corazón al equipo de Amniota Dive Center en Chañaral de Aceituno. No sólo me hicieron sentir como en casa, sino que fueron súper profesionales y empáticos para que mi primera experiencia fuese inolvidable.
Como les escribí más arriba, primero se parte con una inducción sobre el equipo que usaremos, para entender cómo funciona, cuáles son los implementos básicos, la simbología para comunicarnos bajo el océano y más. Además te prueban el traje y equipo para que estés cómodo antes de ir a alta mar.
Luego nos dirigimos al bote y partimos a alta mar. Lo hermoso de haber hecho mi bautizo de buceo en Chañaral de Aceituno es su fauna. ¿Cómo les explico que durante el trayecto vimos ballenas y aves? De verdad, el ecosistema de esta caleta pesquera es única y, nota al margen, es importante que la protejamos de grandes empresas que sólo quieren dañarla sin pensar en la diversidad de especies que habitan en sus costas.

Una vez listo el spot para bucear, bajé con mi guía (Flavio, un ser humano increíblemente generoso y simpático) que me hizo practicar la respiración con la máscara bajo el agua antes de descender. Fue heavy eso porque al principio, y con lo ansiosa que soy, empecé a respirar muy rápido y le decía a Flavio que «me faltaba el aire». Era sólo por lo nerviosa que estaba, pero ensayamos un poco más, empecé a respirar más pausado y se esfumaron mis nervios.
Creo que descendimos como 10 metros (el máximo para un bautizo de buceo es de 12 metros), y quedé tan sorprendida con lo que veían mis ojos que el pensar en la respiración pasó a segundo plano y olvidé que tenía la máscara. Todo fluyó no más. Vi estrellas de mar, cardúmenes de peces y diversos cangrejos. Casi lloré de la emoción: de hacer algo desconocido, de atreverme, de ver esa naturaleza que está tan escondida de nuestros ojos, y podría seguir comentando eternamente.
Fue tanta la confianza bajo el agua que, por unos microsegundos que sentí como si fuesen minutos, el guía me hizo un gesto y me soltó la mano para que sintiera el momento. Juro que sentí como si estuviese levitando, entre un sueño y la realidad.
Si aún estás dándole vuelta a la idea de hacer tu bautizo de buceo en Chile. ¡De corazón te digo que no lo pienses más y te atrevas!
